Qué comer en Buenos Aires

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Mis amigos que viven afuera –locales y extranjeros– comparten la pasión por algunas comidas y dulces típicos de acá y que muchos viajeros que visitan Buenos Aires nunca llegan a conocer.

Qué pena irse sin probar algunos de los manjares locales. Por eso, te comparto a continuación un listado de los preferidos que más adeptos cosechan:

Asado con achuras y en una parrilla de barrio

No vamos a decir que las parrillas turísticas de Buenos Aires son malas porque sería mentira. Pero las parrillas de barrio suponen otra experiencia: no solo los salones son más ruidos, menos fency y con porteños en serio, sino que además son más baratas. En el blog La Mejor Parrilla tenés varias opciones y también en El Antigourmet. Yo que vivo en el oeste de la ciudad, te recomiendo El Boliche de Darío y El Ferroviario.

Ahora, si estás en una parrilla, lo que te recomiendo es pedir sí o sí las achuras. Mollejas, chinchulines, chorizos, salchichas parrilleras, morcillas y riñones. Personalmente, en ese orden de exquisitez. Las mollejas son caras, así que muchas parrillas no las incluyen. Hay que probar todo! Eso es sólo la entrada: después llega la carne y hay muchas opciones para elegir. Eso sí, si te gusta jugosa, aclaralo! y si querés probar de todo, tratá de ir a una parrilla libre (las que recomendé son libres).

Pizza en la Avenida Corrientes

Los porteños tenemos fama de creídos, soberbios y de pensar que hacemos todo mejor que el resto. También pensamos que nuestra pizza es la mejor (lo es!) y tenemos nuestro propio circuito de pizzerías en la Avenida Corrientes, ahí cerquita del obelisco. La tradición es ir a ver una obra de teatro y a la salida comerse una pizza “de parado” con fainá y una cerveza. Sí, hay unas mesadas para comer parado, bien al paso. Pero también vale sentarse!

En la primer mitad de septiembre, se organiza la Muza5k, una maratón que recorre las pizzerías más célebres de la Avenida Corrientes, desde Chacarita hasta el obelisco, recorriendo unos 5 kilómetros de sabor pizzero.

Para los que no probaron la pizza local, tiene que saber que no tiene nada que ver con la pizza italiana, porque acá hacemos la masa gruesa y los ingredientes van en cantidad. Hay mucha polémica en cuanto a cuál es la mejor pizza de Buenos Aires, pero las preferidas del Centro en general son: Banchero (la mía), El Güerrín (pedir de ir al salón nuevo que está al fondo), Los Inmortales, Las Cuartetas, El Cuartito y El Palacio de la Pizza.

Comida porteña en algún bodegón

El bodegón es un restaurante tipo cantina que se caracteriza por tener un menú de más de 10 páginas con todo tipo de comidas, postres y bebidas muy locales. Acá van a poder probar desde pastas caseras (siempre son excelentes), hasta milanesas con papafritas, pastel de papa o un revuelto gramajo, bien típico de acá. Dejá lugar para el postre, que siempre hay un buen flan casero con crema y dulce de leche, un pan dulce o el dúo de queso y dulce que para los extranjeros es una curiosidad.

El blog El Antigourmet –de un grupo de porteños que se dedican a recorrer restaurantes donde se come bien y en cantidad–, tiene un interesante listado de bodegones con muchos aciertos.

Comida típica del norte con una vuelta de tuerca

En Palermo y Cañitas tenemos nuevas propuestas de restaurantes de comida típica del norte argentino, con mucha onda y precios moderados. Los viajeros no pueden perderse la humita en chala, el locro, la carbonada y las empanadas fritas.

Estos platos suelen servirse en cazuelas o platos de barro y es ideal para comerla con temperaturas bajas, acompañadas con un vino salteño o riojano.

Comida española en Avenida de Mayo

En Buenos Aires tenemos un mini circuito de cantinas españolas que no tiene nada que envidiarle a los restaurantes madrileños de la Plaza Mayor. Gambas al ajillo, paella y pulpo a la gallega son algunas de las delicias que sirven en estos restaurantes que tienen como mérito aparte su antigüedad: son algunos de los restaurantes más antiguos de la ciudad.

Son lugares para asegurarse una cena deliciosa, con los tradicionales mozos de moño y esos menús que parecen un libro.

Comida al paso: empanadas y milanesas

Muchas veces se da una curva de amor odio entre los viajeros: llegan, prueban las empanadas y las milanesas, creen que es lo mejor que probaron en su vida, es comida al paso, barata, “comería esto todos los días” llegan a decir y lo implementan. Se atiborran de empanadas y milanesas y a los pocos días ya no quieren probar más. Vuelven a casa y en algún momento recuerdan esos sabores celestiales y piensan “como me comería una empanada y una milanesa ahora mismo”.

Si vas a comer empanadas, las mejores se venden en las parrillas y son fritas. Te dejo esta nota para que sepas donde encontrar las mejores empanadas de Buenos Aires. Si comés en cualquier lugares, te recomiendo no pedir las de carne y menos las de pollo. Son las más peligrosas por así decirlo.

Hace poco, muchos bodegones compitieron por la mejor milanesa de Buenos Aires. Mirá los resultados acá.

Helado tradicional y moderno

Ufff! Lejos de exagerar, el helado porteño es realmente de los mejores del mundo. Hay muchas heladerías consolidadas para probar un excelente y cremoso helado –en vaso o en cucurucho–. Rapa Nui (de Bariloche, Patagonia), Lado Bueno, Jauja (de El Bolsón, Patagonia), Cadore y El Podio son las heladerías artesanales preferidas de los porteños. Las que no son artesanales pero también son muy buenas y tienen muchos locales son Freddo, Perssico y Chungo.

Sin embargo, en los últimos tiempos fueron surgiendo algunas heladerías con nuevas propuestas muy aclamadas: Lucciano’s, con helados artesanales en palito o cucurucho; Arkakao, una heladería y cafetería gourmet, con pocos gustos pero deliciosos y hechos en el día; y Alchemy, para probar helados tan raros como ricos, con sabores como Berenjena, Remolacha o Fernet con Coca (los gustos van variando).

Postres de acá

En Buenos Aires vas a poder probar algunos postres que despiertan pasiones. Los más típicos son el flan, el pan dulce, el vigilante y uno un poco menos conocido, el palo de jacobo. El flan se puede pedir con dulce de leche o crema o ambos o sin nada. Es el postre con el que nunca te vas a equivocar porque es muy raro que te sirvan un flan feo en Buenos Aires.

El pan dulce también es bastante típico de acá y generalmente también es muy bueno. El vigilante es el postre preferido de mi papá y es algo con lo que los extranjeros alucinan, no tanto por lo rico, sino más bien por lo simple: es una feta de queso fresco y una feta de dulce de membrillo, servidos así en un plato.

El palo de jacobo es para mi la gloria. Se trata de una especie de croissant de masa de profiterol relleno de crema (lo mejor!) o de dulce de leche (muy heavy). Lo venden en panaderías y algunos restaurantes.

Alfajores y otras golosinas

La propuesta es entrar a un kiosco y comprar al menos 5 de las golosinas más típicas porteñas. Si te gusta, va a ser un excelente regalo para llevar a casa. Si sos porteño, corregime si me equivoco.

  • Alfajor: que problema! Cuál elegir??? Los mejores, a mi gusto, son los de La Recoleta, Cachafaz, Havanna, Suchard, Jorgito y Milka. El Guaymallén es de los más baratos, pero para mi, también de los más ricos.
  • Tita: es LA golosina porteña. Me la compraba mi abuela y no es más que dos galletitas manón, unidas por una lámina de crema de limón y cubierto todo en chocolate.
  • Rodhesia: es la otra golosina porteña por excelencia. Es como la Tita, pero con dos obleas en lugar de galletitas. Es mi preferida!
  • Vauquita: a mi no me gusta, pero entiendo que es un clásico. Es un bocadito de dulce de leche duro. Tengo amigos que viven afuera y que son fanáticos de esta golosina.
  • Mantecol: PESADÍSIMO y riquísimo. Según Wikipedia: “Es una especie de turrón semiblando muy popular en Argentina. Se usa como golosina navideña. La textura original es ligeramente dura, crocante y esponjosa, teniendo un aspecto glaseado o marmolado (vetas que parecen de chocolate oscuro entre chocolate claro).” En realidad es muy blandito y tiene un gusto a maní  dulce y mantecoso.
  • Bocadito Cabsha: es un bocadito de chocolate relleno de un blando dulce de leche con apenas un toque de licor. Es un bocadito de abuelos.
  • Bananita Dolca: con forma de bananita, esta golosina tiene un relleno con un falso y dulce sabor a banana, cubierto de chocolate.
  • Biznikke Nevado: es una golosina ochentosa. No es más que una galletita de chocolate, cubierta por una mezcla de chocolate blanco y negro. Es delicioso!
  • Nugatón: es una oblea de vainlla con crema de chocolate rellena de una capa fina de chocolate. Hay blanco y negro.
  • Bocadito Marroc: es un bocado de con varias capas de praliné blanco y leche, muy adictivo.

Bueno gente, ojalá se tienten y lleguen a probar algo de estas exquisiteces dulces y saladas de nuestro hermoso Buenos Aires.

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